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viernes, julio 04, 2008

Consejos de seguridad para el bebé en madres primerizas

Muchas madres aseguran que la primera etapa de la infancia es el período de la vida de su hijo que más les disgusta. Después de todo, con las tomas de leche a las 2 de la madrugada, los cambios constantes de pañales, y la incapacidad de comprender las necesidades del bebé, es fácil apreciar la dificultad de estos meses de trabajo intenso. Sin embargo, "la diversión" está por venir.
Luego llegarán los meses de los primeros pasos, y los años de crecimiento del parvulito. En estas etapas, el niño entra en una etapa de desarrollo donde aprende a moverse y a comunicarse por su cuenta. Este proceso implica la exploración del mundo que lo rodea, y, sobre todo, del entorno donde habita. (Cuando el bebé comienza a interesarse por todo lo existente en casa -aún aquellos objetos fuera de su alcance- las mamis recuerdan con nostalgia los días en que el niño reposaba tranquilo en su cunita.)
A esta edad el niño es más propenso a los accidentes, sobre todo la asfixia, las caídas y el ahogo, entre las primeras causas. Según diversos estudios, los niños menores de un año experimentan los mayores índices de muerte por lesiones no intencionales en el hogar, entre todos los menores de 15 años. Por esta razón, la preparación del hogar para protegerlos es esencial, y debe encabezar la lista de prioridades, incluso antes de que el bebé comience a gatear o a caminar.
EL COMIENZO
Es imposible predecir en qué problemas se meterá el niño cuando comience a caminar. Sin embargo, hay directrices generales que puedes seguir para garantizar la seguridad de tu casa.
Para comenzar, trata de ver tu hogar al nivel del niño, o sea, colocándote a cuatro patas, y ver qué objetos podrían despertar el interés de una mente joven e inquisitiva. Además, debes observar qué cosas va a tener a su alcance. Entre sus primeros descubrimientos estarán las tomas de corriente y cables de electricidad, plantas y cualquier otro artículo encima de las mesas de café o esquineras.
Ve de habitación en habitación haciendo un inventario de peligros potenciales. Y no te preocupes, pues una vez que vayas a una tienda especializada con tu lista en mano, verás que existen una amplia gama de productos de protección que solucionarán todos los problemas que se te planteen.
COCINA
Si hay un sitio en la casa donde se concentra la mayor cantidad de peligros potenciales para un niño pequeño, es precisamente la cocina. Además, es un espacio en el cual tu atención se divide generalmente entre la elaboración de alimentos, la limpieza y la observación del bebé. Es preciso tomar numerosas medidas para garantizar la seguridad de esa sección de la casa. Y la primera de ellas es comprar cierres de gabinetes a prueba de esos dedos pequeñitos. Dichos cierres están a disposición en una gran variedad de estilos, por lo que puedes experimentar con el tipo más cómodo y seguro. Guarda todos los productos de limpieza y otros objetos que pudieran provocar ahogo, como las bolsas de basura o de emparedados, en uno de los estantes más altos. Pero recuerda, ¡los cerrojos no son infalibles!, y un "pequeñajo" insistente y persistente puede ingeniárselas para abrirlos.
Compra también protectores para el fogón, y cierres para el refrigerador, de manera que las puertas de ambos equipos no puedan abrirse bajo ninguna circunstancia. También hay otros protectores para evitar que el niño no pueda alcanzar ni activar los botones del fogón o la estufa. Cuando cocines, utiliza los quemadores traseros para que las cacerolas y sartenes calientes estén lejos del alcance del niño.
Retira los tazones con comida de mascotas del suelo, si tienes animales en casa, cuando el niño esté en la cocina. Los alimentos para animalitos pueden constituir un grave peligro de asfixia, y pueden también contener carne que no ha sido inspeccionada para detectar determinadas enfermedades prohumanas (en caso de ingerir). Y un niño se puede ahogar en muy poca cantidad de agua, así que guarda también el tazón donde bebe la mascota.
SALA DE ESTAR
Los mayores peligros de esta habitación residen en las tomas de corriente sin protección, los muebles de esquinas puntiagudas y los equipos electrónicos pesados.
Asegura los televisores, centros de entretenimiento y estanterías de libros con ganchos de sujeción que impidan su caída sobre un niño que se apoye en los mismos para ponerse o mantenerse en pie.
Coloca tapas en todas las tomas de corriente, así como protectores acolchados en las esquinas de mesas, chimeneas y otros bordes puntiagudos. Usa "corrales" de bebé para cerrar las partes inferiores y superiores de las escaleras, y de cualquier otra zona que esté fuera de los límites donde pueda estar el niño.
LA HABITACIÓN DEL BEBÉ
El bebé estará bastante tiempo en su cunita, momentos en los cuales tú no tienes que permanecer necesariamente en la habitación. Si tu hijo puede incorporarse, asegúrate que el colchón esté en la posición más baja, para que no pueda saltar por encima de la cuna. Además, retira cualquier juguete que el niño pueda utilizar para salir de la camita, o los móviles que puedan halarse, romperse y constituir un peligro.
Considera la utilización de cortinas sin cordones en las ventanas, como persianas o cortinas verticales en lugar de mini-persianas. También puedes usar contenedores de cordones que los mantienen atados y así el niño no corre peligro de estrangulación.
Si colocas un baúl para juguetes en la habitación, usa uno abierto o que tenga un espacio entre la tapa y la parte superior, impidiendo así que el niño pueda lastimarse los dedos. Además, coloca tranques en las puertas para que el niño no pueda cerrarlas y dañarse los dedos.
PRINCIPIOS GENERALES
En la medida que el niño crece, habrá que modificar los métodos de protección. Estos son algunos consejos que deberás considerar:
-Pasa la aspiradora con frecuencia, para recoger cualquier moneda, presilla para papel u otro objeto que haya caído al suelo, impidiendo así que el niño lo lleve a la boca y pueda asfixiarse.
-Elimina las puntas de goma de los tranques de puertas, porque si el niño se los traga corre peligro de asfixia.
-Bloquea el acceso a los baños dentro de lo posible. Los baños cuentan con demasiados peligros potenciales. Instala un cierre en la tapa del inodoro, para impedir que el niño pueda ahogarse en la taza.
-No dejes al niño solo en una habitación, incluso después de haber empleado los mejores métodos de seguridad. Y, por favor, NUNCA lo dejes sin supervisión en el baño.

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