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jueves, octubre 09, 2008

La "miserable" experiencia con el botox de Courteney Cox (y lo que nosotras debemos de verdad saber)

El botox se ha convertido para muchas estrellas de la farándula en su mejor aliado para combatir los estragos que el paso del tiempo hace en sus rostros (no en pocas ocasiones, y a falta de mayor talento, su única forma de ganarse el sustento). Sin embargo, según la actriz Courteney Cox, protagonista entre otras de la famosa serie televisiva 'Friends', es un arma de doble filo, algo "fantástico y al mismo tiempo horrible" que hay que usar "con moderación". (En esto último tiene mucha razón.) Así, Courteney ha confesado que cayó en la tentación de inyectarse este compuesto que alisa el rostro y resta arrugas, pero que a la vez la hizo sentirse "miserable": "Quiero decir, soy actriz, tengo que ser capaz de mover mi cara. Cuando la gente empieza a estropear sus frentes o no pueden levantar sus cejas, resulta muy extraño". En este sentido, matiza: "No es que no haya probado el botox, pero lo he terminado odiando".

Botox

El botox (su nombre genérico es "toxina botulínica tipo A", aunque se la conoce como Botox, que es el nombre comercial de uno de los laboratorios que la elaboran) es la forma diluida de la toxina botulínica usada inicialmente para tratar espasmos musculares, y en la actualidad es uno de los tratamientos que ofrece mejores resultados para eliminar las arrugas sin tener que pasar por una intervención quirúrgica. Tras su infiltración con una aguja extra fina en el músculo debajo de la piel de la zona que queramos tratar, la toxina actúa inhibiendo por relajación el movimiento muscular; con este efecto se consigue hacer desaparecer las arrugas y por tanto proporcionar un aspecto más rejuvenecedor en la piel. Eso sí, los efectos que produce no son naturales y siempre hay que estar asesorada por un muy buen especialista.
Señalar que el botox también tiene usos médicos muy importantes, por ejemplo, recientemente se ha comprobado que puede controlar la parálisis cerebral. El uso de este medicamento, con la ayuda extra de las terapias, pueden dar a las personas con este tipo de problemas una mejor calidad de vida.
Las primeras investigaciones comenzaron en los años 60 en EE.UU. Se pretendió utilizar como agente terapéutico para el tratamiento de enfermedades relacionadas con desórdenes neurológicos, caracterizados por una involutaria contracción muscular. Durante muchos años, los oftalmólogos estudiaron la sustancia para tratar espasmos involuntarios de la musculatura de los párpados, tics,… Hoy día, algunos médicos lo usan para disminuir el sudor y para hacer una serie de pequeñas extracciones que paralizan los nervios que estimulan las glándulas sudoríparas.
El mecanismo de acción de la toxina botulínica consiste en una inhibición de la acetilcolina de la terminación nerviosa, con lo cual el músculo no se puede contraer. Posteriormente, y en respuesta a la inactivación neuromuscular, se generan nuevas terminaciones nerviosas para restablecer el contacto con el músculo. Estas nuevas terminaciones nerviosas contactan con el músculo y se forman nuevas uniones neuromusculares y se restablece la neurotransmisión. El proceso dura varias semanas, pero la función muscular completa no aparece hasta pasados 4 ó 6 meses.
La toxina botulínica tipo A (Botox) es la más potente de las ocho producidas por la bacteria Clostridium Botulinum. Esta toxina consigue, mediante la parálisis selectiva de ciertos músculos del rostro, reeducar los movimientos faciales, para que el paciente no vuelva a usarlos y evitar así la formación de arrugas. La toxina botulínica tipo A se ha venido utilizando en oftalmología, para el tratamiento del estrabismo y del blefaroespasmo, y en neurología, para diversas patologías derivadas del Parkinson, desde hace muchos años. Pero sólo a finales de los 80 se inició su uso en Medicina Estética para el tratamiento de las arrugas de expresión, y, más tarde, se vio su utilidad en el tratamiento de la hiperhidrosis.
Para fines cosméticos, los pacientes que tienen acceso a esta técnica pueden empezar a edades relativamente jóvenes, a partir de los 30 años, para erradicar las arrugas del entrecejo o las patas de gallo. El tratamiento debe ser repetido cada 3 a 6 meses para mantener el efecto, pero en muchos casos se distancian progresivamente las dosis, ya que el paciente rompe de algún modo con el hábito de gesticular con esa zona tratada, librándose así de una expresión que puede indicar enfado o cansancio cuando, en realidad, se trata a menudo de una costumbre.
El uso en Medicina Estética de la toxina botulínica se da en la: corrección de las arrugas del entrecejo que se producen con el movimiento. En la corrección de las patas de gallo, de arrugas de la frente, de bandas en el cuello que se producen durante la contracción de músculos superficiales (no corrige las bandas estáticas que resultan de la flacidez cutánea). En la corrección de arrugas de expresión inestéticas en la nariz. En la elevación "química" de las cejas (no corrige casos de descendimientos pronunciados de las cejas). En la reducción de sudoración axilar y de las manos en casos de sudoraciones resistentes a otras formas de control. (Dentro de lo anecdótico, el tratamiento se ha popularizado en Estados Unidos para evitar el resbalón producido por la sudoración en el talón en usuarias de zapatos de tacón alto.) Se ha descrito y comprobado su eficacia en el tratamiento de ciertos dolores de cabeza debidos a tensión muscular (cada caso de dolor de cabeza debe ser valorado médicamente si es frecuente o intenso, pues sus causas pueden ser muy diversas). También, se supone que la sonrisa más estética es aquella que muestra únicamente los dientes pero hay personas que al sonreír enseñan las encías y esto puede solucionarse inyectando pequeñas cantidades de botox en el músculo elevador del labio superior. También corrige el aleteo nasal exagerado al sonreír, mediante inyección de botox en el ala nasal.
El botox es, pues, una sustancia segura con muy pocas contraindicaciones y una vez realizada la aplicación de la misma, la paciente puede reincorporarse a su rutina habitual puesto que no se requiere ingreso en el centro médico. No se usa en mujeres embarazadas porque todavía no hay estudios suficientes para demostrar que el tratamiento sea seguro sobre ellas. Cuando se usa el botox en cantidades grandes, como en el caso del cuello, el cuerpo puede crear defensas naturales en contra de la bacteria. En este caso no produce ningún efecto. Esto ha hecho que algunos médicos piensen (pero no hay estudios que lo confirmen) que con el tiempo el botox se podría volver inefectivo. No obstante, su uso, aunque seguro, es en extremo delicado. En primer lugar, hay que tener un conocimiento preciso de la anatomía humana, así como del manejo de las dosis y los instrumentos. Entre los efectos colaterales más frecuentes se encuentran: parálisis facial, ptosis palpebral o caída del párpado y cefaleas (12 a 24 horas después de la aplicación). Sin embargo, la distorsión no es para siempre. Después de cuatro o seis meses, el desagradable efecto habrá desaparecido. También es probable que aparezcan pequeños hematomas en alguno de los puntos de inyección, que desaparecerán tras unos días. Su uso con fines estéticos (aunque no está contraindicado) no es recomendable en menores de 20 años ni en mayores de 60.
Importante destacar y recalcar de nuevo que el buen resultado dependerá de la técnica, y ésta se basa en el perfecto conocimiento de la anatomía, por eso, es imprescindible que sea llevada a cabo por un experto en la materia. Las interesadas deberéis aseguraros de estar en buenas manos antes de exponeros a este tratamiento y no os hagan un estropicio. Si se hace mal se puede llegar a paralizar el músculo con la consecuente pérdida de expresividad en el paciente. Es necesario que el profesional conozca bien la anatomía y sepa cómo funciona para evitar problemas de asimetrías (una ceja más levantada que otra, arruga muy pronunciada en la nariz) o irregularidad en la cara. Es importante que el especialista os informe adecuadamente sobre el objetivo del tratamiento, el procedimiento de administración, los beneficios esperados y la duración del efecto, así como de las incomodidades y riesgos que pudieran derivarse de su aplicación.
Durante las cuatro horas posteriores a la aplicación, no deberéis apoyaros ni restregaros la zona tratada para evitar que el medicamento inyectado se difunda hacia zonas no deseadas. El efecto comienza a observarse alrededor de los cuatro días y es completo en torno a los diez, por tanto, aquellas de vosotras que tengáis en mente asistir a un acto social, deberéis realizaros el tratamiento con un mes de antelación para que el efecto botox verdaderamente se note y para que hayan podido desaparecer los hematomas en caso de que os llegaran a salir.
Es interesante comentar que, según recientes investigaciones, cuando se administran en combinación con terapia física, las inyecciones de botox pueden ayudar a fortalecer los músculos débiles y posiblemente restaurar el movimiento normal en los niños con parálisis cerebral, uso este de gran interés y probable desarrollo futuro.

4 Comentarios:

At 8:35 p. m., Anonymous perfumes dijo...

Hola!
Excelente nota.
Solo quería reflexionar sobre lo importante que es realizar estos tratamientos con médicos que tengan muchísima expereincia en el uso de la toxina, y aún así probar en pequeña escala antes de animarse a más.
He visto como mucha gente de ha desfigurado el rostro aconsejadas por profesionales sin ética que lo unico que pretenden es facturar.
A investigar bien antes de hacerse algo!
Saludos,
Vivi
foro de perfumes

 
At 10:46 p. m., Blogger PAOLA dijo...

te felicito por los comentarios, son muy objetivos y dejan en claro que es cosa seria a relizarse por profesionales yo soy chilena y tengo una peluqueria y viaje a mendoza donde con el Dr. Miguel Eduardo Rosso de Clínica Rosso me infiltro botox en axilas por la traspiracion y en las arrugas de expresion. Tengo una prima que se coloco con una esteticista de Temuco y se le cayeron los dos párpados hay que evitar caer en manos de gente que realiza mala praxis médica y negligencia

 
At 10:12 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

y cual es la esteticista de Temuco... es necesario que coloques nombre para evitar futuros atentados fisicos

 
At 7:45 a. m., Anonymous perlane dijo...

muy mal que hayas tenido una mala experiencia, el botox no es para todos

 

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