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Cosas de mujeres

domingo, octubre 22, 2006

Cómo usar correctamente los correctores

Nadie tiene un cutis perfecto del que se pueda presumir así, al natural, sin maquillar, y menos si tienes más de veinticinco años. Muchos maquilladores consideran que sí podemos lucir un cutis impecable con muy poquito tiempo y la ayuda de un arma infalible, los correctores. Los hay de diferentes colores y para diferentes usos, vamos a ello.
Existen correctores para mejorar ojos hundidos, disimular ojeras, rojeces, granitos, cicatrices o manchas. Sirven para todo pero no todos son lo mismo. Cuando hablamos de maquillarnos es casi como si hablásemos de pintar un lienzo, por eso la importancia de combinar bien los colores.
Ostwald, creador de la teoría del color, dice que el tono que está ubicado opuesto a otro en el círculo cromático tiene la propiedad de neutralizarlo. Basándonos en esta teoría de los colores complementarios utilizamos los correctores.
Ocultando las ojeras
Tapar las ojeras es uno de los principales objetivos cuando nos decidimos a emplear un corrector, la razón de la aparición de las mismas puede ser muy variada, también el color que presenten. Pueden ser marrones, como las que sufren las personas que se exponen mucho al sol o las mujeres embarazadas, verdosas o las violáceas, que son las más comunes. Para tapar las ojeras verdosas lo mejor es utilizar un corrector de tono rosado y para las violetas uno amarillo. Sin embargo, las marrones se corrigen de otra manera; hay que utilizar una base del mismo color marrón que la ojera o la mancha y trabajar el rostro hasta conseguir un color uniforme. Es cierto que se crea como una especie de máscara pero es la única solución, luego puedes aclarar el tono con otra base más clara o, si no quieres tanto pringue, con polvos sueltos.
Operación granito
Los granitos y manchitas rojas son otro de los grandes enemigos de un cutis perfecto; en este caso el verde es el color mágico. En muchas tiendas los venden en forma de sticks que son muy fáciles de aplicar y que, en cuestión de segundos, disimulan hasta el grano más rebelde. ¿Te confieso un truquito? Si el grano es un poco protuberante además de intentar disimular el rojo con el corrector y después de maquillarlo normalmente utiliza un perfilador de labios marrón para crear un nuevo y sexy lunar. A lo mejor triunfas como la Crawford.
¿Cuándo aplicarlo?
En cuanto a la textura depende de tu tipo de piel. Las personas de piel grasa deben optar por los correctores en barra mientras que las de piel seca es mejor que opten por los de textura cremosa o líquida. El momento de aplicarlo varía dependiendo del maquillador aunque lo cierto es que la mayoría coinciden que el resultado es mejor si se extienden antes de la base. Es decir, que primero te pintas como un indio sioux con los correctores de diferentes colores y luego extiendes la base de maquillaje.
Blanco y negro
Aunque parezca mentira los correctores negros también se utilizan en el maquillaje. Si se quiere matizar una piel grisácea se mezcla un poquito con la base de maquillaje, sólo un poquito que no tienes que sustituir a Baltasar en la cabalgata. Úsala sólo en algunas zonas de la cara para disimularlas, como la papada o las mandíbulas muy cuadradas. Por el contrario, el blanco se utiliza para iluminar y resaltar algunas zonas del rostro. Un poquito de polvos blancos debajo de los ojos ilumina la mirada o un poquito al final de los mofletes resaltará tus pómulos.
Después de todo este repertorio de colores, lo mejor para terminar es que recapitulemos; para ello he aquí una lista para que la imprimas y la pegues junto al espejo y así nunca te confundas, el resto es cuestión de práctica.
·Verde neutraliza rojo.
·Rosado neutraliza verdoso.
·Amarillo neutraliza violeta.
·Marrón tapa marrón.
·Negro mitifica y disimula.
·Blanco ilumina y resalta.

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